Seguramente, quieres convertirte en un lector mucho más productivo.
Lo cierto, es que crees no poder, ya sea porque te aburres fácil, te desconcentras y por más que hagas el esfuerzo, es en vano: no puedes terminar ni siquiera, la primera página del libro.
Error: no hagas esto, no te obligas a leer, es lo peor que puedes hacer si quieres incorporar la lectura a tu día a día.
He escuchado a muchísima gente haciéndolo, creyendo que el aburrimiento y el desgano es parte del proceso de leer cuando no lo es, o por lo menos, no debería serlo.
Y créeme, acercarte a la lectura de esta manera no funciona, por algo has terminado en un artículo como este. ¿No crees?
Es por eso que en esta oportunidad, te enseñaré algunos tips y consejos que podrían ayudarte.
“De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo… Sólo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria”. Jorge Luis Borges.
El mundo de los libros y la literatura, comprende un espacio enorme.
Lo mejor de leer, es que se enlaza con una experiencia increíble, un sitio que te acerca a millones de historias, de saberes, de diversos aprendizajes.
Imagina todo el conocimiento que puedes adquirir gracias a los libros.
Asombroso, ¿Verdad?
Puedes nutrirte de diferentes enseñanzas que incluso, puedes compartir con los demás.
Sin embargo, allí está, allí existe ese hilo fino que separa las ganas de leer, con la constante necesidad de procrastinar.
No te preocupes, no eres el único que cree tener problemas para comenzar un libro. De hecho, yo tampoco fui muy fan de leer y de tener una buena disciplina con la lectura, hasta que aprendí que sólo es cuestión de buscar salidas y respuestas, para dejar de hacerlo.
La realidad, es que me hubiese encantado haber incorporado a la lectura un poco antes, aunque en el proceso, entendí algo mucho más importante que eso: nunca es tarde para cambiar.
Recuerda que no eres menos sólo por no leer con constancia. Por lo visto, si estás aquí es porque ganas hay, y eso es lo más fundamental para incorporar un nuevo hábito.
¿Cómo convertimos entonces, el desgano en esa tan codiciada voluntad de leer?
1. Establece un horario de lectura.
Piensa en un período de tiempo que sea cómodo y adecuado para leer. Ya sea antes de ir a la cama, después de la siesta, de camino al colegio, etc. Una vez que haces tu elección, anotálo para no olvidrte y tenerlo de recordatorio.
2. Selecciona un libro que te guste.
Investiga, busca un libro que a TI te llame la atención y te motive a leerlo. No te presiones a leer uno si no te atrapa ni te gusta, porque lo único que harás es perder tiempo.
3. Monitorea tu avance y lleva un seguimiento de todo lo que lees.
Intenta por establecer metas que sabes que alcanzarás. Así que crea un espacio para ir anotando la cantidad de minutos leído y el libro que has elegido.
4. Lee varios libros a la vez.
Tal vez no siempre querrás leer romance por ejemplo. Tal vez quieras tomar un descanso y leer sobre ciencia ficción, aventura, suspenso. O tambien sobre un ensayo o alguna poesía que te guste.
No existe un límite de la cantidad de libros que puedes leer, ni un momento en específico, eres libre de hacer lo que quieras. Aceptar que nuestras emociones o nuestro humor no será siempre el mismo, es parte del camino de la lectura.
5. No es necesario que termines los libros que no te agraden.
Cómo dije, es una pérdida de tiempo gastar horas leyendo un libro que te parece aburrido. No vale la pena. Así que lo mejor será que lo abandones y sigas con otro si de verdad el libro te cuesta terminarlo.
6. Aleja cualquier distracción.
Intenta hacer el esfuerzo de mantener tu atención en el libro aunque sea por cuatro minutos. Para esto, tendrás que deshacerte de cualquier cosa que pueda distraerte.
7. La velocidad en la que tardas en leer no es lo más importante.
Lee por el placer de hacerlo. Recuerda: no estás en alguna competencia que trate de cuál persona es la más rápida para leer. Disfruta el libro que estás leyendo, no lo desaproveches.